3. La ventaja comparativa
Vídeo explicativo. Ventaja comparativa
España importa mucha ropa de Bangladesh, sin embargo, este país no tiene ninguna ventaja absoluta para producir mejor la ropa que España (ni mejor clima, ni tecnología etc.). De hecho, España puede producir mejor y más rápido la ropa que en Bangladesh. Entonces ¿por qué le compramos allí la ropa? Porque la clave no es la ventaja absoluta sino la comparativa. España es mejor produciendo ropa, pero es muchísimo mejor produciendo coches (9º productor del mundo), lo que da muchos más beneficios. Si España dedicara más recursos a producir ropa, tendría que dedicar menos a producir coches y por tanto acabaría teniendo menos beneficios. Por lo tanto, a España le interesa especializarse en producir coches (algo que no sabe hacer Bangladesh) y obtener así más beneficios, y luego comprar la ropa a Bangladesh
Aunque un país tenga ventaja
absoluta en todos los bienes, y otro país no la tenga en ninguno, especializarse cada uno en un bien y
comerciar puede ser interesante para
ambos. La clave: la ventaja comparativa.
¿Qué es la ventaja comparativa?
UN PAÍS TENDRÁ VENTAJA
COMPARATIVA en aquel bien cuya producción tenga un coste de oportunidad
menor que el coste de oportunidad de otros países en ese bien. Es decir, un
país tiene ventaja comparativa siempre que el coste de renunciar a ese bien es
más pequeño que el coste que tendrán otros países por renunciar a él
Dicho de otra manera, hay
ventaja comparativa en aquel bien en el que soy mucho mejor que el resto.
En esta situación, al país le interesa especializarse en producir ese bien, ya
que lo produce comparativamente mejor, e intercambiar sus excedentes por otros
productos en los que sólo un poco mejor.
Vamos a imaginar que España es capaz de producir con 1000 trabajadores
más quesos y también croissants. Es decir, España
tiene ventaja absoluta en ambos bienes.
Cada trabajador español puede
producir 3 quesos en una hora o bien 3 croissants. El coste de oportunidad de
producir 1 queso más es dejar de producir 1 croissant.
Cada trabajador francés puede
producir 1 queso en una hora o bien 2 croissants. Por tanto, el coste de
oportunidad de producir 1 queso más, es dejar de producir 2 croissant.
La clave es: ¿En cuál bien es
España mucho mejor que Francia?
Supongamos que ambos países tienen dos opciones. A) Sin comercio:
500 trabajadores a producir cada producto. B) Especialización: 1000
trabajadores a un solo producto.
España tiene ventaja
comparativa en quesos, es mucho mejor produciendo quesos que Francia, ya
que con 500 trabajadores producen el triple (1500 España; 500 Francia). Pero son
sólo un poco mejor produciendo croissants (1500 España; 1000 Francia).
Para entenderlo veamos el coste de oportunidad: Francia tiene que
elegir si producir en una hora un queso o 2 croissant. Si decide hacer 1 queso,
el coste será que perderá 2 croissant. España sin embargo puede producir en una
hora 3 quesos o 3 croissant. Si decide producir 1 queso más, perderá 1
croissant.
El coste de oportunidad de producir queso para España (renuncia a 1
croissant) es menor que el de Francia (renuncia a 2), España tiene ventaja comparativa en queso.
Francia por otro lado es mejor
comparativamente produciendo croissants (digamos que es menos malo). Si
Francia deja de producir un croissant perderá 0,5 quesos (porque para ellos 2
croissant =1 queso y, por tanto, 1 croissant = 0,5 queso). España por otra
parte si deja de producir un croissant, tendrá un coste de oportunidad de 1
queso (ya que para España 3 quesos = 3 croissant, por tanto, 1 queso = 1
croissant)
El coste de oportunidad de producir croissant es menor para Francia
(sólo 0,5 quesos) que para España (1 queso), Francia tiene ventaja comparativa en croissant
Sin intercambio la producción
total es de 4500 unidades. Pero cuando España se especializa en quesos donde
es mucho mejor (dedica los 1000 trabajadores), y Francia se dedica a aquello que no es tan mala, los croissants, la producción
total sube a 5000. Ahora sólo queda que España y Francia lleguen a un
acuerdo.
Pues que bien, todos los países
estarán encantados con el comercio internacional ¿no? Me temo que no, a algunos
países les puede resultar positivo impedir que entren productos extranjeros.
Whaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaat? Pero si acabamos de ver que con el comercio se
produce más y todos ganan… Tranquilo que te lo cuento explicándote el debate
librecambio-proteccionismo.